viernes, 14 de febrero de 2014

El inexorable suceder de eventos en Internet

Siempre me hizo reflexionar la saludable crítica de quienes han afirmado que el hombre no tiene historia. Solemos concederle a la Historia (con mayúsculas) una importancia preponderante, conscientes de que quien no conoce su Historia está condenado a repetirla.
Esto se manifiesta de un modo peculiar en el diseño curricular de cualquier sistema educativo poblado de asignaturas de Historia más o menos universales, Conocimientos del medio, seminarios para todos los gustos y tendencias e, incluso, películas y documentales que remedian cualquier a priori.

Sin una justificación adecuada, la afirmación de que el hombre no tiene historia me parece una delicada frivolidad. Claro que, una vez entregados a la reflexión, siento la necesidad de matizar antes de que broten algunas grietas. Son los hombres (así, en plural) los que tienen historia (en minúscula), porque la Historia (así, en mayúsculas) es una composición sociológica de acontecimientos que, partiendo de la realidad, admite una interpretación científica sistemática.
Cada hombre singular, lo que verdaderamente tiene es biografía. Y luego podremos afirmar que esa biografía deja una cierta huella en la Historia:
De eso se trata, de dejar huellas y no cicatrices.
Entre los decorados de  nuestra Historia común y en el centro nuestra biografía particular ha irrumpido Internet a modo de catalizador tecnológico que acelera la velocidad a la que surgen los acontecimientos como a borbotones. Su vertiginoso ritmo hace que perdamos memoria de lo transcurrido con tal celeridad que este tejerse de la Historia queda mitigado dejando un rastro de difuminadas biografías de huella atenuada.

¿No lo crees así? Observa detenidamente la siguiente infografía sobre lo qué sucede en Internet en un único minuto.  A la vista de tal eventualidad: ¡Qué abrumadoras me parecen nuestras vidas e irrelevantes nuestras historias!
Por eso, y sin olvidarte de ella, antes que de la Historia, preocúpate de tu propia biografía (en minúsculas). Y si en tu transcurso vital pones interés en no dejar cicatrices o en subsanar las que hubiere, habrás conseguido escribir con mayúsculas tu Biografía (así, en mayúsculas).


Alfredo Abad Domingo.
Google+: google.com/+AlfredoAbadDomingo
Twitter: @AlphesTIC,  https://twitter.com/AlphesTIC 
Facebook: https://www.facebook.com/alfabad 
Linkedin: http://www.linkedin.com/in/alfabad

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comparte aquí tu comentario, seguro que será interesante para todos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...